Crítica de Minions y monstruos: sube el nivel con su aventura más loca
La nueva entrega supera ampliamente a las anteriores y se ubica dentro del top de la franquicia
No es otra película predecible de la franquicia Mi villano favorito. Todo lo contrario, con astucia, una buena historia y un gran homenaje a la historia del cine hollywoodense, Minions y monstruos demuestra que todavía se puede hacer algo nuevo dentro de las grandes franquicias.
Sí, es para niños, pero también para grandes. Un disfrute para toda la familia. La nueva entrega de la saga que comenzó con Mi villano favorito (2010) y sus tres secuelas, más dos spin-off de los pequeños amarillos buscando un villano a quien servir, parecía no tener nada nuevo que contar y, para sorpresa de muchos, la llegada de los monstruos más un repaso bastante absurdo por las primeras décadas del cine hollywodense hasta la llegada del sonido, entregó una pieza divertidísima de homenajes y mucha aventura.
Hay nuevos minions en el horizonte, no están Stuart, Kevin y Bob al frente de la historia sino sus antepasados. En este caso, James, Henry y Ed están liderando esta aventura. El primero es uno de los minions más creativos de la historia de esta raza y, a deferencia de sus pares, no tiene un solo objetivos, sino que le gusta contar historias. El pequeñín encuentra dos cómplices, Henry y Ed, y el trio intentará convertirse en cineastas junto al monstruo Goomi, quien, oficiando de director de casting, los ayuda a encontrar a otros monstruos como villanos ideales para su película.
Con una primera parte que combina aventura alocada a lo minions, pero con grandes homenajes a la historia del cine en sus dos primeras décadas, Minions y monstruos encuentra buenos momentos, pasos de comedia y personajes. Uno de ellos es Max, interpretado por Andy Muschietti (saga de IT y The Flash) en la versión en español latino. El personaje es un director que ve potencial en los pequeños para ser figuras de cine, pero con la llegada del cine sonoro, al no poder hablar con normalidad, quedan afuera de la industria. Así es como deciden aliarse a unos monstruos y lanzar su propia carrera.
En la segunda parte, cuando la historia encuentra el conflicto y el choque de ambos grupos, es un film mucho más tradicional de la franquicia y del cine de vacaciones, pero en un contexto mucho más lúdico, colorido y de buenos villanos.
Gran acierto de Pierre Coffin, director histórico de Mi villano favorito, da otra demostración de la calidad de Illumination para seguir creciendo con esta franquicia que ahora tiene a unos monstruos coloridos y divertidos para expandir la aventura.