Gladiador II | Ridley Scott señala a Paul Mescal como razón por el fracaso de la secuela
El director estaba considerándolo para La guerra de los últimos
Filtraciones recientes del medio Puck News han sacado a la luz la fractura en la relación profesional entre el cineasta Ridley Scott y el actor Paul Mescal.
De acuerdo con fuentes cercanas a la producción, el director británico responsabiliza a Mescal por la recepción dividida y el rendimiento comercial de Gladiator II, lo que derivó en su despido de la cinta postapocalíptica La guerra de los últimos, ya que de acuerdo a personas cercanas a la producción de la secuela de Gladiador, Mescal no era lo suficientemente masculino.
Aunque la agencia de Mescal justificó su salida de La guerra de los últimos argumentando "conflictos de agenda" con los ensayos de las cuatro películas biográficas de The Beatles dirigidas por Sam Mendes, los reportes confirman un quiebre directo:
Scott quedó insatisfecho con el peso actoral de Mescal en comparación con el impacto histórico que logró Russell Crowe en la película original del año 2000.
Reportes paralelos señalan que Mendes se molestó cuando Scott hizo pública la elección de Mescal como Paul McCartney, presionando al actor para desligarse de La guerra de los últimos y concentrarse de lleno en la preparación del proyecto musical.
Consecuencias en la taquilla
El distanciamiento coincide con el golpe financiero recibido por ambas producciones. Gladiator II acumuló 462.2 millones de dólares a nivel global, cifra lejana para rentabilizar su abultado presupuesto de entre 210 y 250 millones de dólares. Por su parte, La guerra de los últimos —ya con Jacob Elordi en el papel principal— debutó con apenas 7.7 millones de dólares en Norteamérica, firmando uno de los tropezones comerciales más severos en la carrera reciente del director.