Instinto maternal | ¿Por qué Taylor Parker no muestra empatía? Expertos analizan
La serie documental está disponible en Netflix
El estreno del documental Instinto maternal en Netflix ha vuelto a poner bajo los reflectores el brutal asesinato de Reagan Simmons-Hancock en 2020 a manos de Taylor Parker, quien actualmente se encuentra en el corredor de la muerte en este 2026. Sin embargo, la producción omite un aspecto fundamental y perturbador del juicio: el riguroso análisis psiquiátrico que determinó que Parker no actuó bajo un brote psicótico, sino con una frialdad y lucidez implacables.
Spoilers de Instinto maternal a continuación
Durante el juicio y la fase de sentencia, la defensa intentó ampararse en la inestabilidad mental de la acusada. Sin embargo, los testimonios de los especialistas médicos sepultaron cualquier intento de justificación clínica. El psiquiatra Dr. Edward Gripon, tras reunirse con Parker, testificó que la acusada no padecía ninguna enfermedad mental grave ni cumplía con los criterios diagnósticos completos para trastornos de la personalidad como el narcisista o el borderline.
Por su parte, el psicólogo forense Dr. Michael Arambula fue aún más categórico al clasificarla dentro del rarísimo pero estudiado perfil de las "secuestradoras fetales". Según el experto, este tipo de criminales no sufren de enajenación mental; sus actos son fríos, premeditados y ejecutados con una alarmante ausencia de empatía:
"Las personas suelen tener empatía por los demás y los crímenes ocurren en el calor del momento... Eso es diferente a alguien que quita una vida y no le molesta. Hay una crueldad fría. Fue evidente para mí que Taylor Parker mantuvo sus planes de llevarse a ese bebé a pesar de que había otra niña en la casa".
Lejos de mostrarse compungida o afectada por el peso de sus actos, la vida de Taylor Parker tras las rejas reforzó los argumentos de los fiscales. Su consejera licenciada en prisión, Makesha Parrish, la describió ante el tribunal como una interna educada pero sumamente guardada, que se convirtió en la "líder" (top dog) de la cárcel y que parecía prosperar y disfrutar de su estancia en el entorno carcelario.
Parrish relató además un inquietante episodio que demostró la volatilidad de Parker cuando perdía el control de la situación. En una ocasión en la que se le ordenó permanecer esposada, la terapeuta presenció una transformación radical en su comportamiento:
"Se puso completamente oscura, sus ojos se volvieron completamente oscuros y su rostro se distorsionó. Se sentó y no estaba feliz... En mi opinión, ella no es una reclusa típica. Nunca expresó remordimiento por su crimen".
Los informes forenses concluyeron que Parker encajaba en los llamados "Trastornos del Grupo B" del DSM-5, caracterizados por comportamientos impulsivos, dramáticos y una incapacidad absoluta para reconocer que sus propios pensamientos y conductas son problemáticos. Al final, los tribunales determinaron que la brutal agresión a su amiga no fue el resultado de una mente rota, sino el calculado y despiadado desenlace de una gigantesca red de mentiras.
Instinto maternal está disponible en Netflix