Tras su Oscar a Mejor Actor por La ballena (The Whale, dir. Darren Aronofsky), Brendan Fraser tiene su primer protagónico con una película que parece tener todo el ADN del actor que es hoy por hoy, uno de los más queridos del público. En Familia en renta, Fraser interpreta a Phillip Vanderploeg, un actor que, por circunstancias de la vida, termina viviendo en Tokio, una ciudad imposible de describir plenamente hasta que se experimenta su magia en carne propia.
Phillip está buscando, como muchas personas en ese oficio, una oportunidad como actor que le permita seguir viviendo en Tokio: una ciudad por momentos caótica, por momentos tranquila, pero muchas veces profundamente solitaria. Esa es la razón por la que es contratado por un servicio de simulación de eventos o personas, diseñado para sobrellevar la soledad, la pérdida, la culpa o, en muchos casos, para ocultar un secreto.
Es aquí donde la personalidad y el estilo de Fraser comienzan a relucir. Al final, Fraser —cercano a los dos metros de altura— sobresale en una ciudad con una población particularmente baja en estatura, donde pocos buscan destacar, en parte gracias a las diferencias culturales. Sin embargo, Phillip nunca intenta aprovecharse de esa condición; todo lo contrario: se involucra tanto en su papel —al final de cuentas, un actor no deja de ser actor— que termina encariñándose con ciertos clientes, quienes le recuerdan la vida que no tiene: un padre que busca refugio en sus recuerdos, o una hija que lo escucha y lo entiende.
Familia en renta también se distingue por sentirse más como una película japonesa con un actor hollywoodense que como una producción de Hollywood ambientada en Tokio. Esto no solo se debe a un sólido reparto de actores locales —presentes en otras producciones como Shōgun, Monarch o Tokyo Vice—, sino también a la visión de su directora japonesa, Hikari, una cineasta que ganó notoriedad en 2019 con su largometraje 37 Seconds, un drama sobre una joven con parálisis que busca una oportunidad en el mundo de la ilustración del manga.
Esta comedia dramática protagonizada por Brendan Fraser podría parecer un melodrama tradicionalista de no ser por la actuación natural del ganador del Oscar. Aun así, para los espectadores más exigentes, Familia en renta puede percibirse como la producción feel good de la temporada, con algunos conflictos dramáticos insertados a lo largo de la trama que, al final, terminan por acomodarse para llevar a su protagonista a un mejor lugar.
Lo cierto es que la película resulta una opción ideal para comenzar el año, justo cuando el caos y la velocidad de las fiestas decembrinas se disipan, para presentarnos un escenario íntimo y natural, donde la vida de un hombre busca encontrar sentido al ofrecer a los demás esperanza y momentos que provocan una sonrisa, ya sea por la conexión con otro ser humano o simplemente como un escape a la rutina de una vida monótona.
Año: 2025
País / Nación: EUA e Japão
Duración: 103 min
Dirección: Hikari
Elenco: Brendan Fraser