Avatar: La leyenda de Aang | Final explicado de la temporada 2
La serie está disponible en Netflix
La segunda temporada de la adaptación live-action de Avatar: La leyenda de Aang en Netflix concluye con la caída del último bastión del Reino Tierra y deja el destino del Avatar en una situación crítica. A diferencia de la serie animada, el cierre de esta entrega acentúa la gravedad de las heridas de Aang y la fragmentación del equipo.
A continuación, repasamos los eventos más importantes ocurridos en el final.
Spoilers de Avatar: La leyenda de Aang a continuación
Durante la batalla en las cavernas de cristal bajo el Lago Laogai, Aang (Gordon Cormier) entra en el Estado Avatar para enfrentar a Azula y a Zuko. Cuando está a punto de ganar, su naturaleza pacífica lo hace dudar, momento que Azula aprovecha para impactarlo en el pecho con un rayo.
Debido a que Aang se encontraba en el Estado Avatar, su muerte lineal significaba el fin definitivo del ciclo de reencarnación. Katara (Kiawentiio) utiliza el agua sagrada del Oasis Espiritual del Norte para intentar sanarlo. En la serie de Netflix, el agua logra que Aang vuelva a respirar, pero permanece profundamente inconsciente e inestable, a diferencia de la versión animada donde su recuperación inicial es más rápida.
De cara a la tercera temporada, Aang enfrentará las consecuencias espirituales de este ataque: su conexión con las vidas pasadas está temporalmente bloqueada debido al cierre de sus chakras por el daño físico.
¿Por qué traicionó a Iroh y a Katara?
A pesar de sus avances hacia la redención durante la temporada —al actuar como el Espíritu Azul y acercarse a Katara en la prisión—, Zuko revierte su progreso en el último momento. El príncipe acepta la oferta de su hermana debido a tres motivos:
Azula apela al deseo de su madre, Ursa, de que ambos hermanos se mantuvieran unidos. Mantiene la obsesión por recuperar el favor del Señor del Fuego Ozai y su lugar legítimo en la realeza. Y el rechazo a la vida de fugitivo, Zuko evita las carencias de vivir como refugiado en el Reino Tierra, prefiriendo regresar como un héroe, lo que deriva en la captura de su tío Iroh.
Tras ser capturada por su madre y encerrada en una caja de hierro, Toph Beifong escapa desarrollando una variante de su técnica: el metalcontrol. Su sentido sísmico, aprendido de los tejones-topo, le permite detectar las impurezas de tierra atrapadas en el metal durante su fundición. Al manipular estas partículas remanentes, Toph logra moldear y destruir la estructura, convirtiéndose en la primera maestra en realizar esta técnica.
La estrategia de Azula y la caída de Ba Sing Se
Azula toma el control de Ba Sing Se sin recurrir a un asedio militar. Infiltrada como Guerrera Kyoshi, descubre el control secreto que Long Feng y los Dai Li ejercen sobre el Rey Tierra.
Tras pactar inicialmente con Long Feng, Azula modifica los términos una vez posicionado su poder: elimina a los generales restantes, subyuga al ministro bajo amenaza de muerte y asume el mando directo de los Dai Li. Con las puertas abiertas desde el interior, el ejército de la Nación del Fuego ocupa la ciudad, dejando al Reino Tierra bajo el dominio de Ozai.