Monstruo: La historia de Lizzie Borden | ¿Qué pasó con Lizzie tras los juicios?
La miniserie está disponible en Netflix
La nueva temporada de la franquicia Monstruo (Monster: The Lizzie Borden Story) en Netflix rescata uno de los juicios más célebres y mediáticos en la historia de Estados Unidos: el doble asesinato a hachazos de Andrew y Abby Borden en 1892.
Aunque la producción creada por Ryan Murphy e Ian Brennan se toma licencias dramáticas para rellenar los vacíos históricos, la trama se sostiene sobre los hechos reales que convirtieron a Lizzie Borden en un mito de la cultura popular.
El crimen de 1892: Mitos y hechos reales
El 4 de agosto de 1892, Andrew Borden —un adinerado y estricto empresario— y su segunda esposa, Abby, fueron encontrados brutalmente asesinados dentro de su residencia en Fall River, Massachusetts.
Los registros forenses confirmaron que Abby recibió 19 hachazos y Andrew 11. Las sospechas recayeron casi de inmediato sobre Lizzie, la hija de 32 años de Andrew, debido a la tensa relación que mantenía con su estricto padre y su madrastra dentro de un hogar puritano y opresivo.
Días antes de los crímenes, Lizzie intentó comprar ácido prúsico (cianuro) en una farmacia local. Por otro lado, una amiga de la familia testificó haber visto a Lizzie quemar uno de sus vestidos en la estufa días después de los asesinatos, alegando que se había manchado con pintura.
Mientras que Bridget "Maggie" Sullivan, la empleada doméstica, declaró que se encontraba limpiando las ventanas exteriores en el momento de los ataques.
El juicio de 1893 y la absolución de Lizzie
A pesar de las sospechas de la comunidad, el jurado de 1893 declaró a Lizzie no culpable. En la época victoriana, los prejuicios de género jugaron un papel determinante: la sociedad y el sistema judicial consideraban impensable que una mujer joven, de clase alta y dedicada a la iglesia fuera capaz de cometer una carnicería de tal magnitud.
Durante el proceso, Lizzie proyectó una imagen de fragilidad e inocencia. Aunque la serie muestra a la actriz Nance O'Neil entrenando a Lizzie para actuar ante el jurado, en la vida real la amistad entre ambas comenzó en 1904, más de una década después de veredicto. Fue la defensa legal de Borden la que explotó su imagen femenina para lograr la absolución.
La vida posterior
A lo largo de más de un siglo se han planteado teorías alternativas sobre la identidad del asesino, incluyendo a John Morse (tío materno de Lizzie), un supuesto hijo ilegítimo de Andrew o incluso la propia sirvienta Bridget Sullivan. Sin embargo, ninguna hipótesis prosperó legalmente y el caso permanece oficialmente sin resolver.
Tras ser absuelta, Lizzie heredó la fortuna de su padre y compró una mansión llamada Maplecroft en Fall River, donde vivió hasta su muerte en 1927. El estigma social la acompañó el resto de su vida, provocando eventualmente la ruptura definitiva con su hermana Emma. Hoy en día, la casa donde ocurrieron los crímenes funciona como un famoso museo y hostal (Bed & Breakfast).
Monstruo: la historia de Lizzie Borden está disponible en Netflix.