¿Por qué aparece Aileen Wuornos en Monstruo: La historia de Lizzie Borden? Te explicamos
La serie de Ryan Murphy está disponible en Netflix
La presencia de Aileen Wuornos (interpretada por Sarah Paulson) en la franquicia Monstruo ha generado dudas entre los espectadores sobre por qué la famosa asesina en serie de Florida aparece de pronto en caso de Lizzie Borden de 1892.
Esto es un recurso creativo y temático ideado por los creadores de la serie, Ryan Murphy e Ian Brennan, para trazar un paralelo entre ambas figuras.
Históricamente, no existe ninguna evidencia creíble, fotografía o documento que demuestre que Aileen Wuornos haya visitado la casa de la familia Borden o que se haya inspirado en la historia de Lizzie para cometer sus propios crímenes casi un siglo después.
Mientras que Lizzie Borden fue juzgada y absuelta por el asesinato con hacha de su padre y su madrastra en 1892, Wuornos fue condenada por matar a seis hombres entre 1989 y 1990, siendo ejecutada por inyección letal en 2002. Su inclusión en la trama es una licencia poética deliberada y no un hecho histórico.
La explicación de los creadores
La decisión de incluir a Wuornos responde a la intención de explorar el concepto de la ira femenina y las circunstancias que llevan a una mujer a cometer actos de violencia dentro de un sistema dominado por hombres.
La actriz Ella Beatty (quien interpreta a Lizzie) explicó que la serie busca analizar "una herencia de ira femenina y la reacción ante el conjunto de circunstancias que se les presentan", buscando responder a la pregunta de si los criminales nacen o se hacen por su entorno.
Mientras que Lizzie logró conservar su libertad, la herencia familiar y rehacer su vida, Aileen pasó sus últimos días atrapada en el sistema judicial sosteniendo que actuó en defensa propia tras sufrir abusos y agresiones sexuales.
El co-creador Ian Brennan detalló la intención detrás del encuentro simbólico en el desenlace:
"En cierto modo, Lizzie tiene un final feliz y Aileen no; ella no se libró de nada. Por eso se sintió correcto aterrizar en ella y darle, si no un final feliz, uno que resultara satisfactorio".
Al hacer que la figura de Lizzie guíe el espíritu de Aileen hacia la luz diciéndole que "todo ha sido perdonado y comprendido", la producción utiliza el cruce para ofrecer una conclusión simbólica sobre el perdón y la comprensión del trauma, marcando además la primera vez que la antología Monstruo centra su narrativa en el perfil de mujeres asesinas.