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El botín | ¿Quién es la persona que se le dedicó la película?

El thriller policiaco protagonizado por Matt Damon y Ben Affleck.

Lopez Aguirre
21.01.2026, a las 12H31.
Actualizado en 21.01.2026, A LAS 12H55

Más allá de su trama de acción y suspenso, The Rip (El Botín) guarda un detalle final que conecta directamente con una historia real. Joe Carnahan, director de la película, confirmó que el filme está dedicado a la memoria de Jake Casiano, un niño de 11 años que falleció a causa de leucemia durante el desarrollo del proyecto. 

Carnahan solicitó un permiso especial, un “waiver” como se le conoce en la industria, al Sindicato de Directores de América (DGA) con el fin de modificar el orden tradicional de los créditos finales. Gracias a esa excepción, el nombre de Jake Casiano es el primero que aparece en pantalla al concluir la película. Según el propio director, el sindicato aprobó la solicitud sin objeciones, reconociendo la naturaleza personal del gesto y su significado dentro del contexto de la producción.

La conexión entre la historia ficticia y la real surge a través de Chris Casiano, padre de Jake y oficial de policía de Miami. Casiano fue asesor técnico de Carnahan en proyectos anteriores y también quien le relató una redada policial real que terminó convirtiéndose en la base del guion de El Botín. Cuando Jake falleció, la experiencia personal de su padre pasó a formar parte del corazón emocional de la película.

Esa vivencia se refleja directamente en el personaje del teniente Dane Dumars, interpretado por Matt Damon, quien carga con el duelo por la pérdida de un hijo. Lejos de ser un recurso narrativo genérico, el dolor del personaje funciona como un eco de la experiencia real de Chris Casiano, integrando el trasfondo humano dentro de una historia de género.

Carnahan describió la proyección privada de la película junto al padre de Jake como una experiencia “catártica”. Para el director, El Botín no solo cuenta una historia de policías y desconfianza, sino que busca dejar constancia del breve paso de Jake por este mundo, utilizando un espacio —los créditos finales— que rara vez se convierte en protagonista. En ese gesto silencioso, la película revela una de sus capas más personales.