Recientemente, el análisis de una escena eliminada del montaje final de Avengers: Age of Ultron ha cobrado relevancia al explicar un cambio fundamental en la identidad visual de Steve Rogers. Este momento descartado no solo justificaba una modificación estética en el uniforme del Capitán América, sino que profundizaba en la transición del héroe hacia una postura más crítica y nómada frente a las instituciones que representaba.
El momento se sitúa al inicio del tercer acto, justo cuando los Vengadores aterrizan en Sokovia para la batalla final contra Ultron. En la escena, mientras Steve Rogers (Chris Evans), Wanda Maximoff (Elizabeth Olsen) y Clint Barton (Jeremy Renner) descienden del Quinjet, el Capitán América se detiene al observar un grafiti que lo retrata como un "fasista" (fascista).
Al enfrentarse a la cruda percepción que los ciudadanos locales tienen de los Vengadores —vistos como una fuerza de intervención occidental operando sin sanción internacional—, Rogers toma la decisión de arrojar su casco de vuelta al jet en lugar de ponérselo.
Quizá es curioso que ese clip cobre popularidad hoy en redes sociales, ya que la figura del Capitán América como representante de Estados Unidos ante el mundo, juega con cómo es percibido desde fuera por un país extranjero.