BAFTA | ¿Cuántas veces interrumpieron la gala con insultos? Te decimos
La ceremonia se vio vista con la controversia incluidos gritos racistas
La ceremonia de los Premios BAFTA 2026 se vio marcada por la presencia de John Davidson, activista y fuente de inspiración para la película I Swear, quien padece síndrome de Tourette con coprolalia. Debido a esta condición neurológica, se registraron múltiples interrupciones con lenguaje fuerte que resonaron en el Royal Festival Hall.
Los gritos e insultos registrados en la gala
En total, se reportaron al menos cuatro momentos críticos donde los tics verbales de Davidson fueron claramente audibles para la audiencia y los micrófonos de la transmisión:
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"¡Boring!" (¡Aburrido!): Ocurrido durante los momentos previos al inicio formal, mientras el personal de piso explicaba las reglas de convivencia y seguridad a los invitados.
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"¡Bullshit!" (¡Una mierda!): Este grito se produjo irónicamente cuando la organización solicitó a los asistentes que evitaran el uso de lenguaje soez durante la ceremonia.
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"¡Shut the fuck up!" (¡Cállate la puta boca!): Dirigido de forma involuntaria a Sara Putt, la presidenta de los BAFTA, mientras realizaba su discurso de apertura y bienvenida a los Príncipes de Gales.
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"¡Fuck you!" (¡Que te jodan!): Lanzado justo en el momento en que los directores de la cinta Boong subían al escenario para recoger su premio a Mejor Película Infantil y Familiar.
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El insulto racial (N-word): El incidente más grave ocurrió durante la presentación de Michael B. Jordan y Delroy Lindo. Davidson emitió un epíteto racial que generó un impacto inmediato en los presentes y obligó a una disculpa pública posterior por parte del anfitrión Alan Cumming.
¿Por qué hubo tantos exabruptos?
calling michael b jordan and delroy lindo the n-word during black history month?! https://t.co/nNjdMPfmVX pic.twitter.com/UQ4I5Ow0Kg
— chu (@THEHORRORGOTH) February 22, 2026
Es importante precisar que John Davidson padece una forma de Tourette que incluye coprolalia, un síntoma que afecta solo al 10-15% de los pacientes y que obliga al cerebro a liberar palabras socialmente prohibidas de manera compulsiva. La tensión del evento y la prohibición explícita de decir groserías suelen actuar como detonantes que aumentan la frecuencia de estos tics.
Tras estos incidentes, Davidson abandonó el recinto por decisión propia aproximadamente a los 25 minutos de iniciada la ceremonia, por lo que la segunda mitad del evento transcurrió en silencio.