Mi querida señorita | ¿Está basada en hechos reales? Te decimos
La película española está disponible en Netflix
La respuesta corta es no, Mi querida señorita no está basada en una historia real específica, pero su origen nació como una respuesta valiente a la represión de su época.
Tanto la obra maestra original de 1972 como el nuevo remake de Netflix (estrenado el 1 de mayo de 2026) son ficciones cinematográficas. Sin embargo, la película se siente "real" porque explora una condición biológica humana y una realidad social que siempre han existido: la intersexualidad y la búsqueda de la identidad de género.
Cuando Jaime de Armiñán y José Luis Borau escribieron el guion en los años 70, no buscaban retratar un caso de las noticias, sino desafiar la moral de la dictadura franquista. Crearon a Adela, una mujer que descubre su identidad masculina a una edad adulta, para hablar de la libertad, el amor más allá del género y la hipocresía social. Fue tan rompedora que logró una nominación al Oscar.
Aunque la película es ficción, el conflicto de la protagonista se basa en una realidad clínica: personas que nacen con características biológicas que no encajan en las nociones binarias típicas de "hombre" o "mujer". En la España de los 70, este era un tema médico y social absolutamente tabú, y la película fue la primera en ponerlo sobre la mesa (aunque muchos espectadores de la época creyeron que solo era una comedia de "enredo" con un actor famoso en peluca).
La versión actual, dirigida por Fernando González Molina y producida por Los Javis, mantiene la esencia de ficción pero la traslada al cambio de milenio.
Mientras que la original se centraba en la sorpresa del descubrimiento físico, la nueva versión (escrita por Alana S. Portero) profundiza en el viaje emocional y psicológico de Adela (interpretada por Elisabeth Martínez) hacia su verdadera identidad, integrando una visión contemporánea sobre el colectivo queer.