Hombre a medias | ¿Podrá repetir el fenómeno de Bebé Reno?
La serie se transmite en HBO Max
Tras el estreno de Bebé Reno (Baby Reindeer), el mundo de la televisión cambió para siempre. La serie no solo rompió récords de audiencia (con más de 52 millones de horas vistas en su primera semana), sino que se convirtió en un caso de estudio sobre el trauma, el acoso y la delgada línea entre la realidad y la ficción. Ahora, el creador escocés Richard Gadd se enfrenta al reto más difícil de cualquier artista: el "segundo acto".
A diferencia de Bebé Reno, que llegó a Netflix de forma casi silenciosa antes de explotar, Hombre a medias aterriza en HBO con la etiqueta de ser "la serie más esperada del año". La presión es máxima. Gadd confiesa sentir una ansiedad particular: "Es un ajuste pasar de caminar por la calle a que todo el mundo sepa mi nombre".
Mientras que su primer éxito se centró en el acoso y el abuso sexual, Hombre a medias gira hacia un territorio igual de oscuro pero diferente: la rabia masculina y la represión emocional. La historia sigue a Ruben (Gadd) y Niall (Jamie Bell), dos hombres que crecieron como hermanos y cuya relación, extendida a lo largo de 30 años, está marcada por una lealtad feroz pero profundamente tóxica.
Lo que hace que Gadd sea una apuesta segura para HBO es su capacidad para convertir su propio tormento en arte. Para Hombre a medias, el autor no solo escribió el guion, sino que se sometió a una transformación física radical, ganando más de 22 kilos de músculo para interpretar a un hombre que "lleva su vida marcada en su cuerpo".
Gadd no busca la aprobación fácil. Sabe que su estilo de "televisión difícil de ver" es su firma. Si Bebé Reno fue un grito de auxilio sobre el acoso, Hombre a medias parece ser una disección quirúrgica sobre por qué los hombres luchan por amarse a sí mismos y a los demás.
Hombre a medias está transmitiéndose en HBO Max.